Apertura de la frontera Colombo-Venezolana es incierta

Venezuela argumenta que no ha habido diálogo con Colombia y que su medida unilateral pone en riesgo la salud de los venezolanos ante altos contagios de Covid 19

EL VENEZOLANO COLOMBIA | Por: Nora Sánchez

Tras 15 meses de permanecer cerrada a consecuencia de la pandemia por Covid 19, este martes 1° de junio podría abrirse la frontera entre Venezuela y Colombia por todos los pasos terrestres y fluviales.

Y decimos podría, porque a la fecha es incierto el hecho, ya que el 29 de mayo el medio digital Tal Cual publicó que Venezuela no abrirá la frontera por desacuerdos con Colombia, según lo informó el dirigente chavista Freddy Bernal, “protector” del estado Táchira.

Así las cosas, se desconoce con exactitud si los límites geográficos entre estas dos naciones abrirán el 1° de junio en que horario, bajo cuales medidas o condiciones y si será una acción bilateral.

Pandemia desbordada

El cierre más reciente de los pasos fronterizos con Venezuela se produjo el 16 de marzo de 2020, diez días después de que se registrara el primer caso de coronavirus en Colombia.

Desde ese momento el gobierno de Colombia extendió la medida cuántas veces fuera necesario para proteger a la población del virus y aunque a finales del año 2020 se reanudaron vuelos comerciales internacionales, bajo ciertas condiciones y medidas de bioseguridad, la frontera siguió cerrada.

No fue sino hasta el pasado 21 de mayo de 2021 que se conoció por voceros de Venezuela y Colombia la noticia de abrir la frontera entre las naciones hermanas.

Ninguno de los dos países ha dado mayores detalles de esta apertura; sin embargo, producto de varias declaraciones se conoció que será inicialmente comercial y de tránsito de personas, sobre todo estudiantes y además con aplicación de pico y cédula.

Seis años de restricciones

El 19 de agosto de 2015 Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera con Colombia, entre el estado Táchira y Norte de Santander y posteriormente por los pasos fronterizos de los estados Zulia, Apure y Amazonas.

La medida que unilateralmente tomó Maduro, producto de la presencia y enfrentamientos de grupos paramilitares colombianos, en territorio venezolano, fue calificada como violatoria de los derechos humanos.

Según cifras oficiales de Colombia, las acciones del régimen de Maduro produjeron en 2015 el retorno forzado de más de 22 mil colombianos quienes habitaban en los estados fronterizos venezolanos.

Una crisis diplomática entre Venezuela y Colombia que tras seis años aún no encuentra solución, un intento de ingresar a Venezuela ayuda humanitaria por los puentes fronterizos en febrero de 2019 y la emergencia sanitaria por la Covid-19, mantienen cerradas las fronteras.

Dolor y muertes

Las consecuencias de las decisiones de ambos gobiernos no sólo son económicas y humanitarias, sino que han dejado saldos lamentables de personas fallecidas en trochas y ahogadas en el río Táchira al intentar cruzarlo para buscar alimentos o huir del régimen venezolano.

A esto se le suma que el paso de venezolanos hacia Colombia por trochas se hace sin control ni medidas de bioseguridad -desfavorable para frenar la propagación de casos de Covid 19- y en espacios que son resguardados por los grupos irregulares y funcionarios militares venezolanos.

Esos grupos, denunció recientemente la dirigente opositora venezolana, Karim Vera, se dedican exclusivamente a resguardar las trochas por negocios del contrabando.

Vera aseguró que es un negocio el cual beneficia “a un grupito que se ha enriquecido a costa del sufrimiento de ciudadanos que mantiene sus hogares con el paso hacia lado colombiano porque en Venezuela se les niega el derecho a progresar”.

Mortales estadísticas

Según una nota del portal del diario El Tiempo, desde abril de 2021 seis cuerpos de migrantes han sido rescatados tras morir ahogados al intentar cruzar la frontera por el río Táchira.

Refiere el medio digital que el caso más reciente fue el de Yanilso Wilchelm, de 39 años; quien fue arrastrado por una crecida del río. Días después, el cuerpo fue hallado quince kilómetros río abajo.

Otro caso que cita El Tiempo es el ocurrido el pasado 19 de abril, fecha en la cual las autoridades colombianas confirmaron la muerte de dos menores de edad y su abuelo, quienes al intentar cruzar la frontera desde Venezuela fueron sorprendidos por la corriente.

En la publicación con fecha del 6 de mayo, el portal del diario El Tiempo informa no sólo de las recientes muertes de venezolanos al intentar cruzar el río Táchira, sino también del rescate de 20 personas que siguieron los pasos de sus connacionales, pero con mayor suerte.

Ante esta realidad, son los propios venezolanos quienes al unísono piden abrir la frontera o se habilite un corredor humanitario, a fin de evitar que más personas pierdan la vida en intentos por sobrevivir al régimen de Nicolás Maduro.

La tarifa depende del estrato

A principio de este año, Víctor Bautista, secretario de Frontera y Cooperación Internacional de la Gobernación de Norte de Santander en Colombia, declaró al diario La Opinión lo preocupante del manejo criminal de grupos al margen de la ley en las trochas que comunican con el estado Táchira.

Mientras que los comerciantes que hacen vida económica en los estados fronterizos piden abrir los pasos legales para mantener la economía a flote, Bautista denunció sin cortapisa la realidad del paso por las trochas.

En ese sentido, dijo al diario La Opinión que se sabe de gente que paga entre 200 y 300 dólares para ir a Cúcuta a hacer un trámite, pasajeros que van hacia el exterior, gente que ingresa para comprar medicinas y alimentos o para visitar un familiar.

“Hay una gama de tarifas que va desde los 10.000 pesos para los más pobres hasta 500 dólares para el más rico, dependiendo de lo que lleve. Una criminalidad impresionante que se da porque hay muchos grupos criminales que se redistribuyen esa renta, aunque no hay un cálculo de cuánto es lo que recaudan, pero si sabemos que va en aumento fortaleciéndose cada día”, indicó Bautista.

Medida unilateral frustra a los más vulnerables

Colombia tiene fronteras terrestres con Venezuela (2.219 kilómetros), Brasil (1.645), Perú (1.626), Ecuador (586) y Panamá (226).

Pero con excepción de las fronteras con Venezuela y Ecuador, que tienen un intenso movimiento de personas y mercancías a través de varios pasos limítrofes, las demás son en territorios selváticos con escasa población.

El pasado 19 de mayo el Ministerio de Relaciones Exteriores informó la reapertura de los pasos marítimos, terrestres y fluviales con Panamá, Ecuador, Perú y Brasil.

Sin embargo, Panamá y Ecuador no hicieron la misma acción, por considerar que la decisión de Colombia fue unilateral y sin hacer la coordinación necesaria entre ambos países.

Lo mismo ocurre con Venezuela, país que desde el anuncio hecho por Colombia cuestionó la medida en la vocería de Nicolás Maduro, quien dijo que la decisión unilateral forma parte de un plan de Colombia para infectar de Covid a la población Venezolana.

Aunque el “protector” del Táchira, Freddy Bernal, dijo en su momento que la frontera entre Venezuela y Colombia se abrirá de forma progresiva y coordinada entre ambos países y por una semana sostuvo reuniones con grupos económicos de Colombia, este 28 de mayo cambió de opinión.

Bernal aseguró que Venezuela ha tenido obstáculos para aperturar la frontera con Colombia. “La negativa viene de parte de Colombia a tener acuerdos para fijar los protocolos de bioseguridad. Así como Panamá y Ecuador no abrió la frontera con Colombia, nosotros tampoco”, aseguró a través de la cuenta en twitter @Juntosxtachira1

La declaración de Bernal resulta frustrante para miles de venezolanos quienes ven en la reapertura del paso fronterizo por los puentes un alivio a su ya desmejorada vida.

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