
EL VENEZOLANO COLOMBIA
El régimen venezolano confirmó que entre los 190 ciudadanos deportados recientemente desde Estados Unidos se encuentran dos exmilitares de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Así lo informó el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien detalló que ambos recibirán un “tratamiento adecuado”, conforme a lo establecido en la normativa vigente.
El funcionario destacó que ningún integrante del Tren de Aragua, la organización criminal transnacional con raíces en Venezuela, estaba en el grupo de repatriados, en contraste con lo que había señalado Washington antes del retorno de los migrantes.
Las implicaciones legales de la deserción.
El Código Orgánico de Justicia Militar venezolano establece que aquellos efectivos que abandonan ilegalmente el servicio activo cometen el delito de deserción, castigado con penas de hasta ocho años de prisión. Además, si la deserción ocurre en territorio extranjero, se considera un agravante, lo que podría soportar las sanciones para estos exmilitares.
Aunque Cabello no precisó la identidad de los detenidos ni las circunstancias en las que dejaron las filas de la FANB, afirmó que los organismos de seguridad ya están trabajando en cada caso para determinar las consecuencias jurídicas.
Revisión de antecedentes y procesos judiciales
Según el régimen venezolano, una vez en territorio nacional, las autoridades iniciaron un proceso de verificación de antecedentes penales entre los deportados. De los 190 venezolanos retornados, solo 17 tendrían cuentas pendientes con la justicia, la mayoría por hechos ocurridos entre 2010 y 2018.
Cabello advirtió que aquellos con procesos abiertos enfrentarán las consecuencias establecidas en la ley. “Los casos ya están siendo trabajados por los organismos de seguridad, incluida la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim)”, señaló.
Discrepancias entre Caracas y Washington
Antes del arribo de los vuelos con los deportados, el gobierno de EE.UU. UU. notificó a Venezuela que entre los repatriados había personas “presuntamente ligadas a actividades delictivas o relacionadas con el Tren de Aragua“. Sin embargo, Cabello rechazó esta versión, asegurando que no hay pruebas que vinculen a los retornados con el grupo criminal.
Esta diferencia de posturas se enmarca en el complejo panorama diplomático entre ambas naciones, que recientemente retomaron algunas negociaciones tras la visita a Caracas del enviado especial de Donald Trump, Richard Grenell.
Un nuevo capítulo en la política migratoria
El retorno de estos venezolanos marca un punto de inflexión en la relación entre Washington y Caracas. El acuerdo para aceptar deportados se produjo luego de la liberación de seis ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela, lo que sugiere un posible cambio en la política de cooperación entre ambos gobiernos.
Mientras tanto, los deportados que enfrentan procesos judiciales deberán someterse a las leyes venezolanas, en un contexto donde la vigilancia del Estado sobre la diáspora sigue siendo un tema de debate.