Cada vez son más los venezolanos que dependen de amigos y la ayuda de desconocidos para enfrentarse al Covid-19

• Los hospitales públicos venezolanos carecen de equipos básicos y sufren, con frecuencia, fallas de luz y agua, según gremios médicos

EL VENEZOLANO COLOMBIA | DIARIO DE CUBA

Los venezolanos dependen cada vez más de amigos y desconocidos para costear los tratamientos del Covid-19. La hiperinflación y las crecientes tarifas de atención médica han llevado a que las peticiones de ayuda en redes sociales y las campañas de financiamiento sean formas de cubrir los costos, conseguir medicamentos e insumos médicos. 

Familiares y amigos de enfermos venezolanos por Covid-19 con frecuencia divulgan mensajes en Twitter y Facebook en los que apelan a la solidaridad para recibir aportes de dinero en cuentas personales o de conocidos, tanto en moneda local como en divisas, y así poder conseguir desde medicinas hasta gastos de hospitalización. Muchos se han quedado sin ahorros por la inflación.

Casi el 20% de los hogares venezolanos que han sufrido alguna afección de salud no han adquirido medicinas, en gran medida por razones económicas, calculó la firma Anova Policy en abril.

En medio de la recesión, del régimen Nicolás Maduro flexibilizó los controles, lo que permitió mayores transacciones en divisas, pero gran parte de los empleados ganan en una moneda local que pierde valor de forma constante.

VENEZOLANOS CON SALARIO ENTRE 4.7 A 50 DÓLARES

El salario promedio de un trabajador en el sector privado supera los 50 dólares y en el sector público alcanza a 4,7 dólares, según la estimación del Observatorio Venezolano de Finanzas.

Milfri Pérez, una periodista que trabaja por cuenta propia y cuyo padre de 86 años murió de Covid-19, pidió ayuda financiera cuando él estuvo enfermo. Los costos entre medicamentos, exámenes, honorarios de enfermeras y oxígeno fueron más de 10.000 dólares.

«Primero intentamos solventar los gastos entre nosotros, pero cuando avanza la enfermedad te das cuenta del costo (…) Somos ocho hermanos, todos profesionales, pero económicamente no estábamos solventes como en otra época», agregó Pérez, quien detalló que con las ayudas cubrió cerca de 40% del gasto.

Los hospitales públicos venezolanos carecen de equipos básicos y sufren con frecuencia fallas de luz y agua, según gremios médicos. Las clínicas privadas están mejor equipadas, pero cobran desde 1.800 a 3.000 dólares por día de atención hospitalaria, algo que está fuera del alcance de muchos.

En el país sudamericano el 95,2% de los hogares no tiene acceso a un seguro de salud efectivo, estima Anova. 

Cuando los pacientes consumen los seguros y siguen hospitalizados en clínicas, las familias tienen que buscar las maneras de pagar. Si la persona fallece se deben saldar los montos pendientes, por lo que muchas peticiones de colaboraciones son para cancelar deudas.

«Es una situación complicada, porque a medida que avanza la enfermedad se trata con medicinas y equipos costosos», dijo Germán Cortez, presidente de la asociación de clínicas, quien agregó que en ocasiones les dicen a las familias que compren las medicinas para así aliviar un poco los presupuestos.

Aquellos que hospitalizan a sus allegados en los centros públicos deben llevar los insumos por las carencias de medicamentos y equipos. 

Los casos de Covid-19 en el país superan los 373.000 y hay más de 4.500 muertos, aunque médicos y academias señalan que las cifras son mayores en medio de una campaña de vacunación que avanza lento. 

Según datos oficiales a fines de agosto, un 27% de la población estaba completamente vacunada, pero la OPS estima que solamente un 20,8% de los venezolanos recibieron el esquema completo.

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