Embajada de Irlanda en Colombia, FUPAD y FUMUPRO apuestan a la integración de mujeres vulnerables en la frontera

◉ “Integración y progreso, para el fortalecimiento de medios de vida con mujeres venezolanas migrantes y refugiadas en Norte de Santander”, así se llama el programa que, durante cuatro meses, centró su formación en talleres teórico-prácticos sobre confección de ropa

EL VENEZOLANO COLOMBIA | Por: Cenay Sánchez – Cúcuta

Con el firme objetivo de apoyar y empoderar a las mujeres migrantes, refugiadas, y retornadas colombianas, la Embajada de Irlanda en Colombia, como socio donante, y la Fundación Panamericana para el Desarrollo, FUPAD, como socio implementador, en alianza con la Fundación de Mujeres Activas y Productivas para un Desarrollo Integral y Protección a la Familia, FUMUPRO, articularon esfuerzos de cooperación para el mejoramiento de los medios de vida de 70 mujeres de comunidades vulnerables en Norte de Santander.

“Integración y progreso, para el fortalecimiento de medios de vida con mujeres venezolanas migrantes y refugiadas en Norte de Santander”, así se llama el programa que, durante cuatro meses, centró su formación en talleres teórico-prácticos sobre confección de ropa.

Las mujeres participantes mejoraron sus competencias y habilidades en el uso de máquinas de coser para elaborar prendas de vestir y otros materiales. En esta ocasión, el programa se implementó en Cúcuta y Villa del Rosario y contó con el aporte de alrededor de 58 millones de pesos colombianos, por parte de la Embajada de Irlanda.

ATENCIÓN INTEGRAL EN EMPRENDIMIENTO

Sandra Álvarez, integrante de FUPAD, informó a EL VENEZOLANO COLOMBIA que las beneficiarias recibieron, además, atención psico-social, asesorías y orientaciones en temas de emprendimiento.

El proyecto se orientó en tres componentes:

➠ Componente socio empresarial: las participantes aprendieron herramientas sobre emprendimientos

➠ Componente teórico-práctico: recibieron entrenamiento en corte y costura; y

➠ Componente de empoderamiento femenino: reconocieron el marco normativo que da vida legal y política a los derechos sexuales y reproductivos, conceptualizaron el tema de la salud sexual y la identidad de género.

UNA MUESTRA PARA LA MISIÓN DIPLOMÁTICA

En un emotivo evento en las instalaciones de FUMUPRO en Villa del Rosario, estas mujeres mostraron el producto de su trabajo a una misión diplomática conformada por miembros de las embajadas en Colombia de Alemania, Canadá, Francia, Irlanda, Países Bajos, y Suecia; y diversos delegados de organizaciones internacionales.

Alison Milton, embajadora de Irlanda en Colombia, presente en el acto, destacó que el país que representa tiene una larga tradición de ayuda humanitaria a migrantes que han tenido que salir de sus casas. “Tenemos un enfoque en las mujeres porque creemos que, como madres de familia y jefes de casa, ellas necesitan apoyo y atención integral. La situación migratoria aquí es muy difícil, estamos preocupados porque hay muchas familias sin hogar, y sin futuro y una forma de contribuir es con la implementación de proyectos como estos. Hacemos esta labor con mucho gusto y honor”, destacó la embajadora.

Durante la visita, las mujeres entregaron una muestra de las prendas que confeccionaron a los delegados de las embajadas, también dieron a conocer su historia y algunas señalaron como les ha cambiado totalmente la vida luego del proceso de aprendizaje.

Este logro de la integración social de mujeres vulnerables en la frontera es gracias  a la embajada de Irlanda en Colombia como donante de recursos, a Fupad como socio implementador en alianza con la fundación Fumupro.

La meta de las fundaciones y la embajada es seguir capacitando a otro grupo de mujeres, debido a las necesidades que existen en el territorio.

HABLAN LAS BENEFICIARIAS DEL PROGRAMA

ALIX GONZÁLEZ: “Esta ayuda me permite abrir puertas y mejorar mi sustento”

Alix manifestó que el aprendizaje que obtuvo durante todo el proceso le ha cambiado la vida. “Estamos muy motivadas y entusiasmadas, he aprendido mucho. Doy gracias a la Embajada de Irlanda, y a las fundaciones que nos han ayudado, porque somos madres cabezas de familia y necesitamos apoyo, no tenemos un trabajo estable ni fijo, pero estas capacitaciones nos permitirán abrir puertas para lograr nuestro sustento”.

Durante los cuatro meses de los talleres, Alix no solo aprendió a confeccionar ropa, también recibió orientación y ayuda psicológica. “Aprendí a valorarme como mujer por lo que soy, lo que tengo y lo que se hacer. Adicionalmente, hice un proyecto de vida: tener mis máquinas y mi taller de propio de confección”, destacó esta entusiasta señora de 64 años.

OLGA THIELEN: “No tenía empleo y ahora en este taller satélite puedo coser”

Esta venezolana de Valencia, estado Carabobo, tiene 43 años, es madre soltera y tiene dos años en Cúcuta. “Llegar a Colombia, luego de vivir situaciones muy difíciles en Venezuela, fue impactante para mí”, confiesa. Sobre su experiencia en el programa, agregó: “Se coser, así que en los talleres apoyé a mis compañeras y aproveché para pulir mis conocimientos y aprendizaje. Mis perspectivas han cambiado mucho tras mi participación en este programa”.

JENIFER TATIANA PÉREZ: “Tengo un taller de confección y mi meta es ampliar la producción”

Esta retornada colombiana, nació en Cúcuta y vivó en Socopó, estado Barinas (Venezuela) varios años. Retornó a Colombia por la crisis del vecino país. “Tengo conocimiento de costura, pero no sabía de patronaje y corte de costura, y aquí aprendí a cortar, tomar medidas y hacer moldes”, ilustró, luego de agradecer a las fundaciones y a la Embajada de Irlanda por el conocimiento y experiencia adquirida.

“Tengo un taller de confección de Blue Jeans, pero mi meta es ampliar el sistema de producción para hacer pijamas, camisas, ropa de dotación y de niños. Quiero tener un capital semilla para ampliar el volumen y la variedad de producción. Esto me ha cambiado la vida”, dijo.

 

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