
EL VENEZOLANO COLOMBIA
Lo que comenzó como una idea entre amigos, con vinilos y una pizarra infantil, se convirtió en el evento musical más influyente de Colombia. Inspirados por festivales como Coachella, Julio Correal y Sergio Pabón idearon un proyecto que cambiaría la escena musical del país.
El Festival Estéreo Picnic (FEP) nació en 2010, en un modesto recinto ubicado detrás de un cementerio, con una primera edición que convocó a 2.500 asistentes. A pesar de las dificultades económicas iniciales, sus creadores apostaron por seguir adelante, con la visión de crear un espacio para artistas alternativos y nuevas tendencias.
Las primeras ediciones: pérdidas y persistencia
Los inicios del festival estuvieron marcados por complicaciones financieras. Aunque la primera versión dejó un impacto positivo en el público, las ganancias fueron prácticamente nulas. En los años siguientes, la situación no mejoró: la ampliación del cartel y los cambios en la tasa de cambio del dólar generaron pérdidas millonarias.
Sin embargo, los organizadores nunca se rindieron. Con el paso de los años, lograron consolidar un evento con mayor infraestructura, patrocinadores y un cartel de artistas que comenzó a atraer a más asistentes.
El punto de quietud: estrellas internacionales y expansión
El 2013 y 2014 fueron años clave para la consolidación del FEP. Bandas de talla mundial como The Killers, Red Hot Chili Peppers y Nine Inch Nails se presentaron en Colombia, elevando el festival a un nuevo nivel. Desde entonces, la variedad de artistas ha crecido significativamente, incluyendo figuras pop como Justin Timberlake y Olivia Rodrigo, así como exponentes de música electrónica y reguetón.
Esta evolución permitió que el festival se convirtiera en un evento para públicos diversos, a distintas edades y gustos musicales. De un festival para jóvenes entre 18 y 23 años, pasó a integrar asistentes de hasta 38 años, ampliando su alcance y atractivo.
El reto de traer artistas internacionales
Lograr que músicos de renombre mundial visiten Colombia ha sido un desafío constante. La fluctuación del dólar, las exigencias técnicas y la coordinación con otros festivales han representado obstáculos importantes. En algunas ocasiones, se han necesitado soluciones creativas, como conseguir contenedores especiales para que The Strokes ensayara antes de su presentación.
Gracias a su integración en el circuito de festivales latinoamericanos, el FEP ha logrado negociar mejores condiciones para los artistas, compartiendo escenario con eventos como Lollapalooza y Vive Latino. Sin embargo, esto también implica riesgos, ya que cualquier contratiempo en otro país puede afectar la programación en Colombia.
Innovación y crecimiento para el futuro.
A lo largo de 15 años, el Festival Estéreo Picnic ha evolucionado constantemente. La implementación de pagos sin efectivo, la búsqueda de mejores ubicaciones y la inclusión de artistas nacionales han sido claves para su crecimiento.
Este año, el festival se traslada al Parque Simón Bolívar, esperando recibir a más de 150.000 personas. La apuesta por una experiencia integral sigue firme: ofrecer un evento que no solo sea un espectáculo musical, sino una plataforma para la industria local y un referente cultural en Latinoamérica.