Costa Rica: Drama de venezolanos que huyeron de su tierra se apodera de San José

* Con banderas, carteles y dulces identifican a venezolanos que suplican ayuda para poder seguir su travesía

EL VENEZOLANO COLOMBIA | LA TEJA

El éxodo de venezolanos que salieron de su país en busca de llegar a Estados Unidos y dejar una vida de necesidad e injusticia ya toca corazones en el centro de San José.

En las últimas semanas han llegado a diario grupos de entre 60 y hasta 100 venezolanos, así lo evidencia la Avenida Central en San José, donde los extranjeros llegan a pedir ayuda para poder cumplir el sueño americano.

Desde que sale el sol y hasta que anochece se sientan a lo largo de ese bulevar, algunos solos, otros cargando bebés o niños pequeños. Las fuertes lluvias no los detienen.

“Por favor ayúdennos, necesitamos llegar a Estados Unidos”, “Tengan misericordia de nosotros”, “necesitamos apoyo no tenemos nada”, son algunas de las frases que se escuchan en el bulevar.

Los venezolanos se identifican usando banderas de su país, tienen algunos carteles: “Venimos de Venezuela, ayúdanos con comida o una moneda”, “Apóyanos para poder completar nuestros pasajes”.

Muchas personas se les acercan para ayudarles con dinero, ropa, o alimentos, sobre todo a las familias que tienen niños. Algunos hasta les regalan a las personas que los apoyan un confite.

La prisa de los venezolanos por llegar a EE.UU. es porque el gobierno extendió un programa de protección temporal para los extranjeros de ese país pero deben llegar lo antes posible.

Eneiker Guerrero de 21 años y su novia Sherry Julio, de 18, nos contaron que llegaron a Costa Rica el 9 de agosto, ellos salieron de Venezuela el 25 de julio.

A ellos los encontramos sentados cerca de la Plaza de la Cultura, llegaron con otras 60 personas y aseguran sentirse felices porque todos los del grupo lograron salir de la selva.

“La situación en Venezuela es muy dura, ya no se puede vivir allá, somos los primeros en nuestra familia que decidimos salir de allá, nosotros somos bachilleres y para que se den una idea el salario era de $50 mensuales y para comprar la canasta básica, lo más sencillo, son $400 ni siquiera da para comer”, dijo Eneiker.

Para ellos, lo más duro fue tener que cruzar la selva del Darién (límite entre Colombia y Panamá).

Algunos han tenido que acampar en los parques de San José. Foto Policía Municipal

“En la selva se duran muchos días, se pasa, hambre, sed y frío, pasamos ocho días ahí, nosotros éramos un grupo joven y caminamos rápido, no tenemos nada porque todo lo robaron los paramilitares, ellos allá en la selva hasta abusan de algunas mujeres… hay algunos casos”, dijo el joven.

Eneiker asegura que la ropa se vuelve como desechable pues en la selva se mojan y el barro les llega más arriba de la rodilla. Además las dificultades del terreno los hace -en algunos momentos- deshacerse de todo lo que pesa y los pueda atrasar en la caminata.

“Nosotros estamos ahorrando lo que la gente nos regala para poder seguir, logramos conseguir un hotel que nos cobran ¢2500 a cada uno”, dijo.

Escapar de la violencia

Otra de las venezolanas nos contó que ella tuvo que huir de ese país no solo por la falta de alimentos, trabajo y salud sino porque era víctima de violencia doméstica.

Entre los extranjeros hay varios niños. Foto: S. Coto

Ella llegó hace ocho días y está desesperada por poder agilizar su paso.

“Yo vine con mis hijas, fue difícil cruzar la selva con ellas, pero son mi motivo de seguir. Nadie del gobierno de este país nos ha ayudado pero sí hemos recibido la solidaridad de las personas. Nos ven y sienten bondad por todos nosotros, no venimos a este país a nada, solo de paso, y han tenido empatía con nosotros. Es una travesía muy dura y hay momentos en los que uno piensa que es mejor devolverse, pero la selva es algo que nadie quisiera cruzar en la vida”, dijo la joven.

Añadió, “ninguno llega a Costa Rica con la intención de quedarse, este es el primer país donde podemos pedir ayuda. Lo que no nos lo robaron nos lo cobraron en la selva, pues hay que pagarle a unos indios que cobran $100 dólares por persona para cruzar el Darién y en Nicaragua tenemos que pagar $150 por persona para poder pasar”.

Los venezolanos cruzan la selva del Darién, entre Colombia y Panamá, después pasan por Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala hasta alcanzar México y por último, llegan a Estados Unidos.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) revela que 6,11 millones han emigrado de ese país.

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